
“Innovar es hacer extraordinario lo cotidiano,
es producir aportes significativos en búsquedas
que no por propias dejan de ser universales,
ni por tomarse de otros ámbitos
dejan de ser pertinentes,
pero requiere desde siempre
una postura frente al mundo.”
Gabriel García Márquez
Hemos transitado un largo recorrido por esta Diplomatura en el que hemos analizado los problemas y retos educativos más destacados con relación al nuevo contexto social, económico y cultural representado por
Asimismo, en artículos anteriores, he dejado mis apreciaciones acerca de la emergencia de incorporar las TIC a los procesos de enseñanza y de aprendizaje bajo propuestas pedagógicas innovadoras, como así también de los desafíos del rol docente en la actualidad, de cómo somos atravesados por las nuevas tecnologías y de todas las posibilidades que nos brindan para construir el conocimiento con otros (a veces, lejanos y otras, no tanto)
Nuevos escenarios, nuevos retos, ¿nueva incertidumbre?
Ha llegado el momento de combinar todos estos temas señalados y hablar de “gestionar”. Debemos enfocar nuestra mirada en el modo en que sería “ideal” gestionar la integración de TIC en las instituciones educativas.
Gestionar implica tomar decisiones, diseñar acciones con propósitos definidos y con personas que se hagan cargo de llevarlas a cabo, es decir, avanzar en sucesivos pasos hacia el logro de lo deseado. Asimismo, es un proceso dinámico y flexible que brinda un marco organizativo para llevar adelante las actividades proyectadas por los distintos actores de una escuela en un periodo de tiempo determinado. ¿Qué queremos hacer y hacia dónde ir? … pero en equipo.
Claro que debo hacer un alto, porque resuena en mi memoria una frase de Begoña Gros que escribí en uno de mis primeros artículos del blog: “a la tarea de enseñar y a los cambios, los profesores generalmente se enfrentan en solitario. El profesor dentro de la institución escolar puede ser innovador o no, según quiera o pueda”.[1]
¿Por qué sucede esto?
Porque en estas últimas décadas, han entrado los equipos multimediales a las escuelas (ya sea a través de programas gubernamentales, de organismos privados, acciones de cooperadoras, entre otros) sin que, en la mayoría de los casos, los mismos hayan sido enmarcados en el ámbito de la innovación, tanto de los modelos de gestión de las instituciones como de las prácticas pedagógicas.
Como expresan María Teresa Lugo y Valeria Kelly (2008) “La gestión de las TIC en las instituciones educativas constituye quizás el mayor desafío con el que se encuentran las políticas de integración de TIC, incluso en aquellos países que llevan más de una década de acciones en esta área o que tienen presupuesto para equipar las escuelas”.[2]
A raíz de esta problemática, son variadas las funciones que cumplen o han cumplido las TIC al ingresar a las escuelas.
Pere Marqués Graells (2000)[3] siguiendo a José María Martín Patiño, Jesús Beltrán Llera y Luz Pérez (2003)[4] considera tres niveles de integración de las TIC:
- Alfabetización en TIC y su uso como instrumento de productividad (aprender “sobre” las TIC): conocimientos teóricos, prácticos y actitudinales relacionados con la alfabetización digital (aprendizaje del uso de ordenadores y sus múltiples periféricos, uso de programas de aplicación general y adquisición de buenos hábitos de trabajo con estos medios)
- Aplicación de las TIC en el marco de cada asignatura con función informativa-transmisiva e interactiva (aprender “de” las TIC) Por ejemplo: fuentes de documentación de la asignatura, programas informáticos específicos del campo profesional que se trate, utilización didáctica de los recursos educativos que proporcionan las TIC para facilitar los procesos de enseñanza y aprendizaje de cada asignatura, etc.
- Uso de las TIC como instrumento cognitivo y para la interacción y colaboración grupal (aprender “con” las TIC): utilización de métodos de enseñanza y aprendizaje socio-constructivistas que contemplan el uso de las TIC como instrumento cognitivo y para la realización de actividades interdisciplinarias y colaborativas, apoyando y expandiendo la capacidad cognitiva de las personas.
Ahora bien, volviendo al “ideal” de lo que debería ser una incorporación de TIC en las instituciones educativas, es necesario tener en cuenta que no existe una única forma válida de gestionar la incorporación de TIC, así como no existen dos instituciones iguales: las decisiones de gestión surgen de la articulación entre las propuestas, los deseos, los intereses y las miradas de los actores institucionales en el contexto de sus escuelas.
María Teresa Lugo utiliza una metáfora que considero apropiada para ejemplificar el tema. La autora se refiere a los cambios en la escuela como al ejercicio de hornear una torta. “Cuando preparamos una torta, y usamos levadura, calculamos el tiempo, la temperatura, pero también tenemos la certeza de que siempre existe una cuota de azar… No depende sólo de una fórmula química. Depende sobre todo de una sabia combinación… Con el cambio en las escuelas pasa lo mismo. El desafío consiste en combinar en medidas justas todos los elementos, sabiendo que el resultado final no es igual a la suma de las partes…”[5]
¿Cuáles son los elementos a combinar en su justa medida?
Los intereses y experiencia de los diferentes actores de la institución (equipo directivo, docentes, referentes TIC –si los hubiera-, alumnos, comunidad); su compromiso con el proyecto institucional; el equipamiento y la conectividad (ubicación, mantenimiento y actualización, configuración de redes, servicio de Internet)
Durante los últimos quince años, muchos son los programas que se han venido implementando en los países de Latinoamérica y, puntualmente, en nuestro país. Y lo han hecho con diferentes propósitos:
1. iniciativas que se ocupan específicamente de la inclusión de TIC
2. iniciativas que focalizan en otras problemáticas institucionales pero que incluyen la incorporación de TIC como uno de los medios para facilitar la resolución de estas problemáticas. Como es el caso del PIIE y su consecuente Proyecto de Fortalecimiento Pedagógico de las escuelas del Programa Integral para
Y aquí llego a lo “real”…
Como capacitadora del FOPIIE, mi circuito abarcó cinco escuelas (una del norte neuquino y cuatro de zonas cercanas a la capital de la provincia) de las cuales participaban algunos de sus docentes y los directivos.
Pude observar escuelas con proyectos construidos entre todos los actores institucionales, dotadas del equipamiento y con una actitud innovadora sorprendente. Escuelas que aún sin haber recibido los equipos (y ansiosas por su llegada), trabajaron en proyectos de incorporación de TIC genuinos e ideales. Escuelas en las que sus docentes mostraban interés, habilidad, compromiso y no tuvieron respuesta ni acompañamiento del equipo directivo, con lo cual, el proyecto institucional quedó a la deriva, aunque ellos siguen innovando en sus aulas día a día...
Considero que nos queda mucho camino por recorrer, mucho por hacer y compartir, mucho por aprender… Rescato a todos aquellos que son capaces de lanzarse a la aventura de trazar nuevos horizontes. A los que quieren desafiar y modificar los nuevos tiempos. Y a los que aún no lo han intentado, para animarlos y ayudarlos a “hornear la torta” combinando todos y cada uno de sus elementos.
Para finalizar, me gustaría compartir con ustedes la producción de una de las escuelas PIIE con las que tuve la dicha de compartir jugosas horas de aprendizaje. Si bien su gestión TIC está en proceso (excelente proceso) el video nos muestra que cuando las ganas de los actores institucionales se combinan, la escuela se transforma en un lugar para aprender donde los docentes, los alumnos y sus familias son todos protagonistas.
Producción mostrada a la comunidad en el festejo de los 101 años de
[1] Begoña Gros (2004): “De cómo la tecnología no logra integrarse en la escuela a menos que… cambie la escuela”. Jornadas Espiral, Barcelona.
[2] Lugo, María Teresa y Kelly, Valeria (2008): “La gestión de las TIC en las escuelas: el desafío de gestionar la innovación” en Las TIC: del aula a la agenda política. Ponencias del Seminario internacional Cómo las TIC transforman las escuelas. UNICEF, IIPE-UNESCO. Buenos Aires.
[3] Marquès Graells, Pere (2000): Cambios en los centros educativos: construyendo las escuelas del futuro. Departamento de Pedagogía Aplicada, Facultad de Educación, UAB. Disponible en : http://dewey.uab.es/pmarques/perfiles.htm#cambios#cambios
[4] Beltran Llera, Jesús A. (2003): "De
[5] Lugo, M. Teresa (2002): “Escuelas en innovación. El desafío de hornear el pastel del cambio” en La escuela del futuro. Aguerrondo, Inés. Educación Papers Editores, Buenos Aires. Accedé en:
http://books.google.com.ar/books?id=OuRm0P6Ln74C&printsec=frontcover
[6] En el año 2004, el Ministerio de Educación de